Bitácora 2
Día 2 Fecha: 16 / 6 / 15
Título: El fantasma de Canterville y otros cuentos
Autor: Oscar Wilde
Páginas leídas: 51 – 86
Oscar Wilde vuelve a destapar la
realidad de las personas de su época en su cuento El fantasma de Canterville. En esta historia, una familia de
Estados Unidos se muda Canterville Chase, un lugar donde habita un fantasma.
Sin embargo, en vez de verse intimidados por él, se burlan y le hacen
diferentes bromas, como se muestra en la siguiente cita: “Con frecuencia
encontraba cuerdas tendidas de lado a lado del corredor, que lo hacían tropezar
en la oscuridad…” (Wilde, 1992, p.68)
El autor, como en su otra historia,
es muy descriptivo, mencionando muchas cosas de los lugares donde se encuentran
los protagonistas. Por ejemplo: “Las ardillitas los miraban pasar desde lo alto
de las hayas y los conejitos se alejaban corriendo entre la maleza, saltando
por los montículos cubiertos de musgo, sus blancas colas al aire.” (Wilde,
1992, p.54) Sin embargo, el libro no se hace aburrido, pues los acontecimientos
se desarrollan de una muy buena manera. El autor vuelve a no avergonzarse y
muestra su opinión frente a diversos temas, que se dirán a continuación. Para poder poner a cabo todo eso, el narrador está en era personas, pues no es parte del libro, sino onminoscente.
Primero, luego de que Wilde viajara
a Estados Unidos, se sorprendió, pues le dejó una impresión de superficialidad
y materialismo. Esto lo refleja en la familia, quienes no se asustan, sino que
deciden combatirlo, muchas veces con productos de su país. Esto se evidencia
en: “-Querido señor, permítame que le insista en que aceite estas cadenas, para
lo cual le traje un frasquito del lubricante Sol Naciente de Tammany.” (Wilde,
1992, p.58) Además, la obra en sí es una burla a las leyendas de terror famosas
en esa época, pues se enfoca más en el lado cómico. Entonces, otra temática es
“Las supersticiones en el siglo XVII”. Así, la familia también representaría
esta burla, pues ellos, como ya se dijo, no llegan a aterrorizarse, como muchos
ingleses de ese entonces sí lo hacían, pues en el cuento el fantasma menciona
muchas víctimas que se fueron del lugar por su culpa: “…No lo había hecho desde
que con él asustó de tal manera a la linda lady Bárbara Modish, que ella sin
pensarlo dos veces, rompió su compromiso con el abuelo del presente Lord
Canterville…” (Wilde, 1992, p.68)
Para continuar, quisiera recalcar a
los personajes, que tienen mucha relación con los temas ya mencionados.
Claramente, como ya se había mencionado, la familia representa al materialismo,
exceptuando a Virginia. Ella, demuestra el sentimiento de la compasión. Esto
frente al fantasma, que se sentía solo y con sufrimiento, pues necesitaba la
ayuda de alguien más: “-Significan que tú debes llorar por mí, por mis pecados,
pues no tengo lágrimas; y rezar conmigo por mi alma, pues no tengo fe…” (Wilde,
1992, p.76) Así, el fantasma, o Sir Simón como se llama realmente, era antes
muy soberbio, pensando que él debía y podía asustar a cualquier habitante de la
casa e incluso se muestra indignado al ver que no era así: “!Había sido
burlado, le habían frustrado sus planes y le habían ganado!” (Wilde, 1992,
p.66) No obstante, después se da cuenta de su situación y encuentra a Virginia,
para así buscar en ella el amor que o dejaría descansar en paz.
Me gustó mucho la obra, pues además
siento que ha dejado un mensaje muy importante, el de aprender a dejarnos
conmover por lo que les sucede a otros y solidarizarnos con ellos. Además, para
lograr a esto debemos dejar de lado esas supersticiones y conocer a una persona
como en verdad es, pues al principio el fantasma hacía todo lo posible por
parecer aterrador, pero al final nos podemos dar cuenta que él también tenía
sentimientos.
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